jueves, 3 de enero de 2013


Tras descansar unos días en Tarapoto (creednos, lo necesitábamos) seguimos nuestro viaje hacia Chacha…poyas (si, ese es el nombre, Chachapoyas). Se trata de una ciudad colonial rodeada de montañas y miles de lugares que visitar. Nos decantamos por Kuelap (la madre de Machu Picchu) y por la cascada de Gocta (la tercera más grande del mundo). Las ruinas de Kuelap son más antiguas que Machu Picchu, no tan bien conservadas pero emplazadas en un lugar magnífico. Gocta es una cascada inmensa dividida en dos saltos. En su base, una nube de agua envuelve a todo aquel que allí se encuentre. 

After resting a few days in Tarapoto (trust us, we NEEDED it) we continued on down to Chachapoyas, a colonial town in the middle of the Andes with very interesting opportunities to do activities. Our eyes were set for Gocta (the third highest waterfall) and the Kuelap riuns.

Supposedly Kuelap is know to be Machu Picchu's mother. Older, not so know and in worst conditions. It is situated on the peeks of the northern Andes, surrounding the ruins with breath taking views. Gotca on the other hand was an interesting hike. We managed to make it to the base of the water fall where the water sprinkled over us like a deep cloud of dense mist. 



Serpiente. Snake.

Ojos de jaguar. Jaguar's eyes.

Nuestro siguiente destino, Cajamarca. Cogimos una pequeña furgoneta a las 4 am, y cuando digo pequeña es que era muy pequeña, tamaño Latinoamérica. Iba a ser un viaje de muchas horas, cansado e incómodo, pero desconocíamos las recompensas que nos aguardaban. Uno de los paisajes de montaña más impresionantes que hemos visto nunca, se extendía ante nosotros. Resultaba gracioso cuando boquiabierto le comentabas estas sensaciones a los lugareños, y ellos te contestaban "malditas montañas"… y es que hacían a los pequeños pueblos que pasábamos prácticamente inaccesibles. Balsa era uno de esos pueblos. Desde lo alto de las montañas lo veías como un oasis en medio de tanta sequedad, y creemos que hubiera merecido la pena quedarse allí un par de días si hubiéramos sabido de su existencia. 

Our next destination was Cajamarca. To get there we had to take a 14 hour mini mini minibus through the dangerous cliffhanging roads. Starting at 4 am, we left Chachapoyas on a minivan not knowing the magical scenarios that awaited us. We managed to witness Peru's potential when the most amazing mountain views appeared before our very own eyes. What for us was a mini tour, for the locals was just the same old mountain again. I guess you just have to live the moment to the fullest. We were rising from high non vegetive mountains, to an oasis like village in the middle of a valley surrounded by a desert. We would have stayed a few days in some of the places we stopped of to eat breakfast and lunch, but this time, time was an issue, so the only option was to continue.

Pueblo de Balsa. The town called Balsa.

En Cajamarca nos quedamos un par de días. Es un ciudad con bastantes iglesias, un gran mirador y un estupendo mercado con unos jugos buenísimos. Aún hoy nos seguimos acordando de aquellos batidos de plátano, leche y agua mezclada con canela. Tuvimos la oportunidad de probar un plato muy típico y apreciado en la sierra peruana, el Cuy (cobaya). Mientras nosotros las tenemos como mascotas en nuestras casas, ellos las crían, las cocinan y las consideran una auténtica delicatesen. Su sabor es una mezcla de pollo y conejo, podríamos decir, pero con mucha más grasa, y su presentación en el plato es la que es, una auténtica ratilla asada o frita.

Once in Cajamarca we were able to enjoy again the market food and juices. They were not only cheap but huge and delicious. Here julia also indulged in some fantastic Cuy (guinipig). The little rat was tastier than it actually looked. Between a mix of rabbit and chicken, Julia devoured every single last piece of meat.

De Cajamarca a Huanchaco, la costa. Un pueblo pequeño muy cerca de Trujillo donde no hay mucho que hacer aparte de descansar, jugar a la cometa en la playa y surfear algunas olas. Los pelícanos y las totoras son los dueños de este lugar. Las totoras son unos botes con un diseño muy peculiar. Están hechas de caña y paja, y según dicen fueron las primeras embarcaciones que se lanzaron al mar. 

Nos alojamos en el hostel "my friend", el más barato que hemos encontrado en Perú (10 soles los dos, un cuarto doble con baño privado). El dueño parecía de confianza, y nos contó que el hostal era tan barato porque donde hacían negocio era en el restaurante que tenían abajo, el cuál según él muchos del pueblo visitaban los fines de semana y había ganado algún premio gastronómico. Como aún no habíamos probado el ceviche peruano, este nos pareció un buen lugar, así que pedimos un gran plato y comimos con gusto. A los dos días Julia se encontraba algo mal, aunque no supimos con certeza a qué atribuirlo. Pero… llegó el tercer día, y de repente alguien nos golpeó la puerta a la 4,30 am. Nos avisaron de que Alfonso, un chico de Almería con el que habíamos hablado unos 30 minutos, se encontraba fatal y nos pedía ayuda. Fuimos en su auxilio y lo encontramos destrozado, llevaba unas 5 horas vomitando sin parar. Llamamos a un taxi y nos lo llevamos al hospital. La primera imagen que tuvimos fue algo desoladora, la recepción… vaya, no había recepción, estaba repleta de camas con pacientes y familiares acompañando su dolor. Drama latino. Estuvimos acompañando a Alfonso hasta las 8,30. Le pusieron suero mientras lo tenían muerto de frío sentado en una silla de picnic, y nosotros nos quejamos de la Seguridad Social (bueno, a estas alturas puede estar igual o peor)… Diagnóstico: una buena intoxicación por el pescado que había comido la noche anterior. Moraleja: cuando comas ceviche, toca madera, aprieta el culo y se valiente. Es un plato increíble, pero eso sí, ten siempre el teléfono del seguro a mano y el botiquín de tu madre. 

Our route continued towards the coast to Huanchaco. A little fishing village developed for surfers and great sea food. We also had the luck of finding a great little hostel called My friend, 10 Soles per person per night, with a private bathroom (got to love low seasons). It was a surf hostel with a "reputation" in the village for its great food. When we arrived, we noticed we hand´t eaten anything in the whole day, so, we decided to eat in the hostel and try out it's famous kitchen. Ceviche and rice, something good and typical. Well, the ceviche didn't help our good old friend the parasite, and it made him very happy, to be honest too. In fact Julia was knocked out during a whole day, while Miguel Surfed a few hours. But that wasn't all the restaurant had in store for it's guest. One night, 4:30 am "KNOCK KNOCK", we open the door. One of the colombians is at the door. there's a guy asking for you downstairs, this kid from Spain. Fuck, it's Alfonso, the guy we had met earlier in the morning. We walked down the stairs tired as hell and went to see what was going on. We found Alfonso on the floor with his hands on a bucket moaning like a zombie. He looked like shit. he had been vomiting for a good 5 hours and needed a doctor badly. So off we went to the hospital, three spaniards all of them accompanied with some sort of parasite. The hospital it self was a place on it's own. A general ER room with little equipment and all the mamita patients moaning on their beds. Someone even had to wait an hour in her taxi moaning, until a wheelchair was available to take her in. Luckily we were attended very quickly. Our friend Alfonso got his shots and his serum and 3:30 hours later we were back on our way to Huanchaco. On the way there and back we had had time to talk about what he ate. When he said fish, we immediately  though of our hostel's restaurant and the two other friends which Alfonso had had dinner with. Food poisoning from fish is the worst thing you can get, especially with fish. In the afternoon we managed to see and talk with the other dinners, we had discovered that the whole of Alfonso's table had gotten a high fever and a serious case of the runs and vomits. So it goes to show, fish and Ceviche, yo got to love it, hate it. Or in an extreme case Fear it.

Fotografía de Ilkay Canakkalelioglu Dere. www.maceramiz.com
Con nuestros amigos turcos, Ilkay y Orkan. With our turkish friends, Ilkay and Orkan.


¿Alguno de vosotros ha probado el ceviche? ¿Cómo fue vuestra experiencia?

A. Me iba por la pata sin parar.
B. Vomitaba, vomitaba, vomitaba…
C. Me libré de una buena.
D. Mis papilas gustativas se retorcieron del gusto.

Have you ever tried ceviche? How was your experience?

A. Serious case of the runs.
B. Vomitorium.
C. I got off with a warning.
D. My taste buds were seduced and pleased.

4 comentarios:

  1. Sois unos campeones, seguid adelante.

    1. ¡Muchas gracias Rogelio! Pronto habrá nuevas historias. Esperamos que os matengáis en línea...

  2. Que buen sentido del humor!!!!!y que aventura y desventura tan bien contada bilingüe.un buen nombre para un restaurante de ceviches: " El orinal " .Otro : El retortijón . Pero...es buenísimo, sobre todo,si no manda al hospital, e incluso después de salir del trance. Creéis que le quitaran una estrella Michellin a vuestro restaurante? Otro nombre para restaurante para turistas catalanes,"El caganer de Cajamarca "
    Espero mas cuentos. Animo

    1. Thank you Pasquino! La verdad es que fue un tangazo en toda regla. Imagínate que buena reputación tenía que conocimos a otros hostaleros y viajeros que nos advirtieron de lo mala que era la comida ahí! (demasiado tarde, claro)